Nuestras evaluaciones cada vez son más completas y ofrecen diferentes posibilidades para adaptarse al tipo de examen que quieres hacer a tus alumnos. Recuerda que puedes configurar distintos parámetros básicos:

  • Bolsa de preguntas: puedes seleccionar, del total de tu bolsa de preguntas, cuántas quieres que aparezcan cada vez que un alumno accede a la evaluación.
  • Nota de aprobado: elige cuántas preguntas deben responder los alumnos correctamente para aprobar la evaluación.
  • Número de intentos: selecciona cuántas veces vas a permitir al alumno repetir la evaluación.

 

 

El feedback como recurso de aprendizaje

Además, dispones del feedback. Es un elemento muy potente, si lo utilizas bien, para que la evaluación cumpla un doble objetivo; por un verificar los conocimientos del alumno, y por otro convertirse en un  nuevo recurso de aprendizaje reforzando aún más lo que ya sabe. ¿Cómo hacerlo?

En primer lugar, identifica los dos tipos de feedback de los que dispones:

  • El feedback general de la evaluación: es el mensaje que el alumno recibe cuando termina la evaluación. Puedes personalizarlo en función de si el alumno ha aprobado o ha suspendido.
  • El feedback de cada pregunta:  es el mensaje que aparece bajo cada pregunta de la evaluación una vez el alumno la ha completado y enviado. También puedes personalizarlo en función de si el alumno ha contestado correcta o incorrectamente cada pregunta en concreto, y sólo aparece si se cumplen ciertas condiciones:
    • Cuando el alumno ha aprobado la evaluación: esto le permite revisar las preguntas que ha fallado y averiguar cuál era la pregunta correcta y por qué.
    • Cuando el alumno ha suspendido la evaluación y ha agotado todos sus intentos.

Ahora, decide qué contenido vas a poner en tu feedback. ¿Quieres saber cómo crear mensajes que resulten realmente potentes? Aquí tienes algunos consejos:

No te limites a mensajes como “¡muy bien!” o “tu respuesta es incorrecta”

  • Si el alumno ha contestado la respuesta correctamente, tienes una oportunidad de oro para ofrecerle una explicación que amplíe su conocimiento sobre ese tema en concreto. Es un momento muy interesante, el alumno está contento porque ha respondido la pregunta correctamente, está focalizado y predispuesto a aprender más.
  • Si el alumno ha fallado en su respuesta, oriéntale para que la próxima vez lo haga mejor utilizando alguna de estas estrategias:
    • Explica por qué ha fallado sin darle la respuesta correcta.
    • Lánzale preguntas de reflexión para que sea él mismo quien identifique por qué se ha equivocado.
    • Guíale en su aprendizaje, indícale en qué parte del curso está la solución por si quiere repasarla.
    • Anímale para minimizar su sentimiento de frustración por haberse equivocado.

El feedback general de la evaluación es tu último contacto con el alumno, aprovéchalo

  • Recuérdale que puede revisar sus respuestas si ha aprobado
  • Sugiérele que repase el contenido del curso de nuevo antes de volver a intentarlo otra vez.
  • Ofrécele valor al alumno en este mensaje, dándole consejos que le ayuden a obtener un mejor resultado la próxima vez.

 

Estos consejos, aunque son muy sencillos, te van a ayudar a que tus alumnos tengan una experiencia de aprendizaje muchísimo mejor, y que la evaluación suponga también un beneficio para ellos.

¡Feliz e-learning!