Seguro que te ha pasado más de una vez: has abierto un documento de texto o una presentación y la cantidad de información con la que te has encontrado te ha abrumado. Decenas de gráficos, muchísimos párrafos de texto, imágenes sobre imágenes… si has sentido que no merece la pena y que no quieres perder tu tiempo enfrentándote a toda esa información, sabes a lo que nos referimos: el desorden visual no invita al aprendizaje.

 

 

¿Cómo procesamos información?

La claridad visual de un curso o una presentación afecta directamente a cómo creemos que procesaremos dicha información. Si nos enfrentamos a un documento apiñado y desordenado percibiremos que lo procesaremos con dificultad, mientras que si el documento es claro, con mucho aire y pocos conceptos por página, nuestra percepción será completamente distinta. Esto no tiene nada que ver con el contenido en sí: el texto apiñado puede ser de un tema muy sencillo y el del documento claro puede ser sobre física cuántica, pero su disposición en pantalla (y su claridad, o falta de ella) ya nos predispone por adelantado.

Existen muchos estudios que demuestran que, cuando los humanos percibimos algo como claro y agradable, tenemos más sentimientos positivos hacia ello que si lo percibimos como oscuro o desordenado. Estos sentimientos positivos se pueden traducir en motivación, comprensión y retención de la información. Esto, por supuesto, impacta muchísimo en cuestión de aprendizaje: todos queremos tener alumnos predispuestos y con ganas de aprender. Por lo tanto, recordemos siempre esta máxima: los alumnos estarán más predispuestos a aprender si se enfrentan a cursos con claridad visual.

Si te preguntas, ¿cómo logro claridad visual en mis cursos? Sigue estos consejos:

  • Apela siempre a lo conocido: Es normal que en nuestros cursos de e-learning queramos ser originales, pero a veces eso puede jugar en nuestra contra. Apela a ejemplos o imágenes familiares, las cuales son mucho más fáciles de procesar que conceptos complicados.
  • Usa siempre tipografías legibles: Un mismo texto escrito con diferentes tipografías y tamaños de letra puede afectar enormemente la percepción del mismo, aunque el contenido sea el mismo. Mira estos dos ejemplos:¿A que pudiste leer con mayor facilidad el texto de la izquierda? Existen tipografías muy originales y chulas en el mercado. No obstante, en e-learning, favorece siempre el uso de tipografías sencillas y legibles en tamaños adecuados para la pantalla para que tus alumnos perciban el curso como fácil de procesar y digerir.
  • Usa imágenes y texto con alto contraste: Si usas una imagen de fondo blanca y le pones un texto gris clarito, es probable que tus alumnos piensen que tardarán mucho en leerlo ya que el texto y la imagen no están contrastados. Verifica siempre que todos los textos son legibles sin mayor esfuerzo.
  • Menos es más: Si tienes que partir la información en 2, 3 o más pantallas, hazlo. Es mucho más fácil procesar un concepto clave por pantalla que 5 conceptos apiñados en una sola.

Más fácil con isEazy

isEazy está diseñado específicamente para dar claridad visual a tus contenidos e-learning, ya que está hecho para que tus cursos sean siempre visualmente atractivos y homogéneos:

  • Maquetación: IsEazy cuenta con una gran cantidad de estilos de maquetación para que puedas combinar diferentes recursos y toda la información se encuentre uniformemente distribuida en pantalla.
  • Tipografías: Elige una de las 5 tipografías de la plataforma, todas muy claras y legibles, para utilizar a lo largo de cada curso.
  • Copiar diapositivas: Aprovecha nuestra funcionalidad de copiar diapositivas, para que todas las pantallas de tus cursos de e-learning estén construidas sobre una misma base, haciéndolos así homogéneos de cara a tus alumnos.

Coméntanos: ¿Crees que la claridad visual está directamente relacionada a la calidad del aprendizaje? ¿Cómo haces que tus cursos sean visualmente claros? Como siempre, ¡nos encanta contar con tus aportaciones!

¡Feliz e-learning!