Al igual que nos pasa en la vida, cuando tenemos marcada una dirección, es mucho más fácil centrarnos en el objetivo y conseguir nuestras metas. Esto mismo ocurre con tus cursos e-learning.

Fijar unos objetivos claros es el primer paso para generar un aprendizaje real. Te permitirá medir los conocimientos que van adquiriendo tus learners…  ¡y disfrutar mucho más del proceso! ¿Quieres saber por qué los objetivos SMART son la mejor forma de triunfar con tus cursos? Léelo todo en este post 😊.

Bien, empecemos por los cimientos:

¿Qué son los objetivos de formación?

Un objetivo de formación es un resultado medible y real sobre lo que quieres conseguir con tu curso. En resumen, responde a la pregunta ¿Qué habilidades adquirirá mi audiencia al final del proceso?

Te ponemos un ejemplo. Eres un fisioterapeuta y estás preparando tu formación sobre lesiones deportivas. Un buen objetivo podría ser el siguiente:

 “Al finalizar este curso, sabrás determinar cuáles son los mejores ejercicios de rehabilitación de rodilla para futbolistas, según diferentes lesiones”.

¿Por qué es importante fijar tus objetivos antes de crear tu curso e-learning?

Básicamente, para asegurarte de que estás en la misma página que tu audiencia, que todos queréis llegar al mismo punto:

  • Unos objetivos claros ayudan a crear formaciones relevantes. Es decir, a definir la información que incluirás para que tu público aprenda de una manera efectiva.
  • Te ayudan a gestionar mejor tus recursos, quitar la información que no aporta y centrarte en la que sí. Así como en los formatos o actividades más beneficiosas para tu equipo.
  • Ayudan a medir el progreso del curso de manera sencilla. Recuerda: no solo es importante crear el contenido, sino evaluar que se está asimilando correctamente.

objetivos formación smart en empresas

5 pautas para fijar tus objetivos de formación SMART

La experiencia nos demuestra que la mayor parte del tiempo los objetivos de los cursos son muy generales. Esto no funciona. Tienes que acotarlos para que sean útiles para ti y para tu audiencia. De otra forma, pierden todo su valor.

Guíate a través de las siglas SMART: Specific, Measurable, Achievable, Relevant y Time-bound. Es decir, tus objetivos han de ser:

Específicos. ¿Qué requisitos necesita aprender tu audiencia al final del curso? Fija dos o tres que sean concretos y concisos y será más que suficiente.

Medibles. Al acabar el curso, puedes evaluar a tu audiencia con un test de respuesta múltiple para determinar si han asimilado bien los conocimientos.

Alcanzables. Si puedes aclarar cómo van a adquirir estos conocimientos, entonces tus objetivos son posibles de alcanzar.

Relevantes. Determina si el contenido que incluyes (la teoría, formatos y recursos) es útil para que tu audiencia aprenda todo lo necesario.

Con una duración limitada. Fija un plazo de tiempo concreto para que tus alumnos comiencen y acaben el curso. Te permitirá repartir mejor las tareas y tu equipo se organizará mejor en su día a día.

Un consejo eazy. Al fijarlos, piensa en las tareas más pequeñas que tu equipo será capaz de desarrollar. Por ejemplo, ¿será capaz de vender un producto eficazmente a un cliente complicado? ¿Explicar conceptos específicos que les ayuden a desarrollar mejor sus funciones?

¡Genial! Sigamos con un poco de práctica. Esta es la diferencia entre un buen y un mal objetivo de formación.

UN MAL OBJETIVO DE FORMACIÓN ES…

Este curso explicará por qué es importante incluir en tu web elementos como pop-ups, banners y formularios, y cómo te ayudarán a aumentar tu conversión”.

¿Por qué es un mal objetivo de formación?

  • No fija un periodo de tiempo.
  • No se dirige directamente a tu público.
  • Es demasiado largo y complejo.
  • No es posible medir sus resultados.

UN BUEN OBJETIVO DE FORMACIÓN ES…

“Al final de este curso, serás capaz de diferenciar entre las lesiones de rodilla más comunes: lesión de ligamento cruzado anterior, fractura y desgarro de menisco”.

¿Por qué es un buen objetivo de formación?

  • Se dirige directamente a tu usuario.
  • Describe con precisión qué será capaz de hacer al finalizar la formación.
  • Fija un periodo de tiempo.
  • Utiliza verbos de acción, cuyos resultados puedes medir.

Ahora bien, una vez tienes tus objetivos claros, ¿cómo los adaptas a la estrategia de tu curso e-learning?

El modelo ‘decir – demostrar- hacer – aplicar’ 

Para que tus objetivos de formación no caigan en saco roto, lo principal es contar con una estrategia de diseño de tu curso que incentive la transmisión de conocimiento. El modelo Decir-Demostrar-Hacer-Aplicar es un punto de partida perfecto, ya que cubre las 4 fases del proceso de aprendizaje:

FASE 1: DECIR o informar

En esta fase simplemente se presenta la información al alumno, respondiendo a las preguntas ¿qué? ¿por qué?, ¿cómo? y ¿cuándo? Es el momento para comunicar tus objetivos, contarles qué van a conseguir con tu curso y qué técnicas y herramientas vas a utilizar.

Utiliza las preguntas, test o ejercicios para saber el nivel de conocimiento previo de tu audiencia. Así sabrás si tus objetivos van bien encaminados o si deberías redefinirlos.

objetivos de formación en empresas

Seguimos imaginando que eres un fisioterapeuta. Antes de comenzar con la teoría, realiza un test de preguntas y respuestas. ¿Conoce tu audiencia los ligamentos, músculos y tendones de la rodilla? ¿Y cuáles son las lesiones más comunes en un deportista? ¿Y en un futbolista en concreto? ¿Y sus causas?

Más adelante, independientemente del contenido que trates, utiliza metáforas, historias o elementos visuales que les ayuden a comprender los conceptos nuevos. Jugar con ideas familiares facilitará el comienzo del curso para todos 😉.

 FASE 2: DEMOSTRAR

Para que tu audiencia pueda aplicar toda esta teoría en la vida real, demuéstralo con ejemplos. Una de las estrategias que mejor funciona es personalizar a través de la experiencia.

Los casos de estudio, escenarios, simulaciones o vídeos los sitúan dentro de un contexto y facilitan la comprensión de conceptos más complejos.

Por ejemplo, si quieres que tu equipo aprenda a identificar las lesiones de rodilla que suele sufrir un futbolista, añade un vídeo interactivo con:

  • Distintos tipos de radiografías.
  • Un caso de un futbolista real lesionado.
  • Los síntomas y consecuencias que pueden acarrear.

Si quieres saber más, en este post te contamos todo sobre los vídeos interactivos para e-learning y por qué son un recurso genial para atrapar a tu equipo al instante.

FASE 3: HACER o practicar

Ahora toca la parte que nos gusta más a todos, la práctica, donde los estudiantes ponen a prueba los conocimientos que han adquirido – y los trainers observan cómo han integrado los conocimientos.

La mejor estrategia en esta fase es centrarse en actividades que imiten la realidad del trabajo de tus empelados. Los recursos interactivos como los juegos o simulaciones son perfectos para involucrarlos y que se sientan parte del proceso.

Volvamos a nuestro ejemplo. Si quieres que tus alumnos aprendan a analizar lesiones de rodillas para saber cómo tratarlas, simula una consulta real. Crea el escenario más verídico posible, haz que escriban su propio guion de preguntas.

Hazlo siempre con la posibilidad de dar y recibir feedback y durante todo el curso, ¡no solo al final!

FASE 4: APLICAR por medio de evaluaciones y en la vida real

En esta la fase final, después de observar su rendimiento, lo mides. Y evalúas si tus objetivos se están cumpliendo o no, qué conceptos necesitan refuerzo, si tienes que introducir nuevas ideas, etc.

Puedes utilizar estrategias como un mapa de evaluación de objetivos, los pre y post-test, preguntas de repaso, más juegos, role-plays

Como conclusión, para que tus cursos tengan éxito reflexiona sobre lo siguiente. ¿Cómo vas a poder desarrollar contenido de calidad si no tienes claro qué es lo que necesita aprender tu audiencia? ¿O en base a qué medir si tu curso fue un éxito (o no)? ¿O qué herramientas tienes a tu disposición para lograrlo? Responder estas preguntas te permitirá alcanzar los objetivos de aprendizaje y enganchar a tus trabajadores mucho más fácilmente.

Utiliza para ello herramientas que simplifiquen todo el proceso. La mejor opción, un software de creación de contenidos que te ofrezca recursos que puedas configurar en pocos clics. Con los que crear, ordenar, añadir y quitar sea pan comido Y, por supuesto, que te permitan enganchar y evaluar a tu audiencia fácilmente. ¡Crea tu primer curso con la prueba gratuita de isEazy y descubre por qué es la solución e-learning nº 1!