Si tu compañía está creciendo, vas a necesitar contratar diferentes perfiles de manera recurrente.  Y contratar significa formar, para que puedan integrarse en su puesto de trabajo lo más rápido posible. Por ello, la formación a través de un curso de onboarding es clave. ¿Su objetivo? Facilitar a los nuevos empleados, los conocimientos imprescindibles que necesitan, para ser productivos desde el día uno.

¿Qué temáticas incluir en tu curso de onboarding?

Hablamos de conocimientos imprescindibles. Olvídate de contárselo todo, ya tendrás tiempo. Uno de los mayores errores que cometen las empresas es hacer formaciones de onboarding demasiado extensas y cargadas de contenido que no es necesario ni para el primer día, ni para la primera semana.

El resultado no podría ser peor: el nuevo empleado se satura de información poco útil que olvidará en los próximos días para dar cabida a lo que de verdad necesita. Y su cabeza no dejará de dar vueltas alrededor de este pensamiento: si el primer día es así de agotador, ¿cómo van a ser los demás? ¿De verdad le deseas esto a tus nuevos empleados?

Para saber qué debes enseñar durante el primer día, primero tienes que tener la foto global. ¿Qué debe saber esta persona para poder hacer bien su trabajo? Normalmente, estas formaciones se pueden clasificar en diferentes temas, de lo más global a lo más particular:

    • Cultura corporativa: misión y valores de la compañía, responsabilidad social corporativa, código ético del empleado, beneficios para empleados…
    • Normativa: temas como prevención de riesgos y protección de datos.
    • Procedimientos y tareas: qué debo hacer según mi puesto de trabajo y cómo debo hacerlo.
    • Aspectos prácticos: ¿dónde está el baño? ¿quiénes son mis compañeros?¿a quién tengo que acudir si necesito algo? ¿a qué hora se come?¿cuáles son las costumbres?
    • Habilidades transversales: tales como comunicación, negociación, trabajo en equipo… las llamadas soft skills.

Dosifica la formación para hacerla más digerible

Dentro de este mapa global de conocimiento por empleado, hay algunas cosas más urgentes que otras, ¿verdad? Por ejemplo, las habilidades transversales pueden esperar, al primer mes (o semestre) porque forman parte del desarrollo del empleado. La normativa es obligatoria en una fecha determinada y los aspectos prácticos y tareas es importante conocerlos desde el primer día, porque le resta ansiedad e incertidumbre al empleado conocer desde el principio su marco y entorno de trabajo.

Por eso, es inteligente por tu parte elaborar un itinerario de onboarding por fases, que cubra el primer día, la primera semana, el primer mes y, si es posible, el primer año de incorporación. De esa forma, dosificas el contenido y lo facilitas en el momento en el que más se necesita.

Empieza incluso antes del primer día

Dispones de un tiempo precioso desde el momento de la contratación a la incorporación , para ir introduciendo al empleado en tu compañía. Gracias a la formación online, puedes ir dosificando el contenido durante ese tiempo, para que el empleado por ejemplo vaya interiorizando la cultura corporativa y conociendo los aspectos prácticos. Así, su primer día será mucho más fácil y más productivo.

Planifica los contenidos para ahorrar tiempo

Hay aspectos del trabajo que tradicionalmente se explican cara a cara, como la presentación de los miembros del equipo, el organigrama de la compañía o los procedimientos. El e-learning hace cada vez más fácil y más barato producir contenidos rápidos y visuales sobre estas temáticas, lo que te ahorra tiempo y reduce el coste de oportunidad de tener personas dedicadas demasiado tiempo a formar a los nuevos empleados. 

Hazlo fácil y divertido

Con estrategias de formación como la gamificación y el microlearning, puedes convertir formaciones aburridas en entrenamientos divertidos y motivadores. Ya sabes, el engagement, esa palabra tan de moda. O el employee branding. Todo se resume en causar la mejor experiencia a tu nuevo empleado, enamorarlo para que esté encantado de trabajar en tu compañía desde el día uno. En definitiva, crea un primer impacto memorable.

Estas son solo algunas pautas para que tus cursos de onboarding para nuevos empleados sean aún mejor. No olvides compartir tu plan de onboarding con los stakeholders de tu organización para asegurarte de que no te olvidas de nada, y pide feedback a los nuevos empleados para mejorarlo. ¿Cómo se han sentido en su primer día al acabar la jornada? Cuando estés satisfecho con su respuesta, podrás considerar que has conseguido tu onboarding perfecto.