Las empresas son cada vez más conscientes de que el mayor tesoro que tienen son las personas que la conforman, y su conocimiento. De hecho, en muchas organizaciones, son precisamente estas personas las que se encargan de crear y compartir conocimiento, convirtiéndose en auténticos formadores. Esta práctica se denomina aprendizaje generado por los empleados (employee generated learning) y tiene un valor incalculable. Étienne Wegner, teórico de la educación, afirma: 

La gestión del conocimiento en las empresas nunca será del todo efectiva si además de poseerlo, no lo creamos y aprovechamos correctamente».

La razón de este cambio de escenario es muy sencilla. Nadie mejor que ellos conoce los procedimientos internos, cómo se trabaja y dónde se encuentra la información de valor. Por lo tanto, son las personas más indicadas para formar sobre determinadas tareas, procesos, áreas o productos. Así, conjugar ambos perfiles, el de los responsables de formación y el de tus propios empleados, te ayudará a cumplir más rápida y efectivamente los objetivos formativos, reforzando la cultura organizacional, así como muchos otros aspectos de tu compañía. Te contamos los más importantes ?.

¿Por qué motivar el aprendizaje organizacional generado por los empleados?

1. Aumenta la lealtad e implicación

Generar contenido formativo que ayude a otros compañeros a hacer mejor su trabajo aumenta la motivación profesional de cualquier empleado. Enseñar es una tarea gratificante y ayuda a conectar con tus conocimientos, con los valores de la empresa y con el resto del equipo a un nivel más profundo.

2. Los empleados expanden su conocimiento voluntariamente

Los empleados expertos, al crear una formación online corporativa, han de profundizar en ciertos conocimientos para explicarlos de la mejor forma posible. Re-aprenden y refuerzan conceptos por voluntad propia para crear material de calidad que sea útil para quien se forme con él.

Contenido generado por los empleados

3. El proceso de aprendizaje se vuelve más personal

Los empleados se pueden ayudar internamente sin pasar por los responsables de formación. El aprendizaje se vuelve one-to-one, estrechando relaciones personales, ahora que la distancia social y el no-contacto marcan nuestro día a día. Este proceso interno de enseñar y aprender lo vuelve todo más humano, tanto para los formadores, como para el público.

4. Se ahorra tiempo y dinero

Los procesos de formación se agilizan, ahorrando tiempo y dinero. Con este tipo de aprendizaje, no es necesario recurrir a proveedores externos ni se pierde tanto tiempo en aprobaciones de contenido internas. Los propios empleados ya saben cuáles son las temáticas que hay que reforzar y cuál es el enfoque más adecuado.

5. El aprendizaje permanece en la empresa

Todo este aprendizaje organizacional permanece en la empresa para cuando lo necesites. Será un trabajo que se podrá reaprovechar todas las veces que quieras, durante todo el tiempo que esta información sea válida. Los beneficios son a largo plazo, sin duda.

6. Es un aprendizaje a medida

El contenido generado por tus empleados garantiza que el público obtiene un aprendizaje 100% ‘ad hoc’ y que los conceptos se plasman de la manera más efectiva. Son ellos los que están en el día a día de tu compañía -incluso con el teletrabajo de por medio- y los que conocen los procedimientos, peculiaridades e incluso a las personas a las que se dirige la formación.

Aprendizaje organizacional

7. Otorga estatus y autoestima profesional

Imprescindibles para mantener la motivación diaria en cualquier trabajador. Saberse valioso y útil en tu puesto de trabajo mejora los resultados de cualquier persona, lo que al final siempre afecta de forma positiva a los resultados de la empresa.

8. Se refuerza la red de conocimiento corporativo

Este tipo de contenido se adecúa a la realidad de la compañía y no se centra solo en conocimientos teóricos que vienen de fuera. Por lo tanto, se refuerza la red de expertise interno, permitiendo que se puedan resolver los problemas en menos tiempo y utilizando menos recursos.

Ahora bien, para que este proceso sea eficaz -sobre todo si es algo nuevo para el equipo-, proporciónales herramientas de creación de cursos que les faciliten el camino. Recuerda que tus colaboradores seguramente no tienen experiencia creando contenidos e-learning, por lo que su curva de aprendizaje debe ser mínima y la interfaz, usable. Cuanto menos se centren en aprender a utilizar la herramienta, mejor será la calidad de su contenido formativo.

isEazy te ayuda en esta tarea, ya que permite que cualquier persona, con o sin conocimientos técnicos, pueda crear cursos online fascinantes desde el minuto uno. No esperes más y comienza a dar vida a tu cultura de gestión del conocimiento.  ¡Prueba isEazy gratis y saca el máximo partido al talento interno de tu compañía!