Como sabes, la interactividad se refiere a cualquier tipo de estrategia que invite al alumno a interactuar con el contenido. De esta manera, el alumno ya no es más un sujeto pasivo que sólo se dedica a recibir información, sino más bien un sujeto que participa activamente y se involucra en su formación. La interactividad ayuda a que los contenidos tengan un mayor impacto en los alumnos y, por lo tanto, refuerza el aprendizaje.

 

Beneficios

La interactividad le proporciona al alumno una serie de importantes beneficios:

  • Los contenidos se vuelven más pedagógicos, motivantes e intuitivos, al aprovechar al máximo los recursos visuales que las nuevas tecnologías nos permiten.
  • El estudiante se convierte en el protagonista de su propio aprendizaje, al ser él quien interactúa libremente con los contenidos y recursos de la plataforma. Al hacerlo, el estudiante se siente más involucrado y comprometido con el aprendizaje.
  • El aprendizaje viene reforzado a través de tareas múltiples: ya no es sólo la lectura de información, sino también comparar, practicar, decidir…
  • Al haber interacción el curso puede ofrecer retroalimentación explicativa al estudiante, para así confirmar sus aciertos o corregir sus errores.

Todas estas estrategias te permiten crear contenidos más experienciales, donde el alumno se pone a prueba a sí mismo. Por ejemplo, ¿te has planteado darle la vuelta a tu contenido? Lanza primero una pregunta de reflexión, sin haber dado ninguna explicación previa, y ofrece luego la teoría durante la respuesta. Causarás sorpresa al alumno y le harás plantearse sus conocimientos previos, predisponiéndole a aprender de forma más positiva.

 

¿Cómo incluir elementos interactivos en tu curso e-learning?

Hasta hace muy poco incluir elementos interactivos dentro de una formación de e-learning suponía un coste adicional en la programación del diseño instruccional. Las herramientas de autor como IsEazy, sin embargo, te ayudan a cubrir dicha necesidad sin mayores dificultades ni conocimientos técnicos. A continuación te presentamos algunas de las opciones que tienes para interactuar con tus alumnos en los cursos que prepares con IsEazy:

  1. Las tarjetas te permiten poner contenido en ambos lados de una tarjeta y descubrir nueva información al descubrirlas. Es un recurso ideal para ofrecer contenidos de tipo pregunta–respuesta o causa–consecuencia, por ejemplo.

  2. Con la galería puedes explicar procesos paso a paso o enseñarle al alumno una serie de imágenes con texto asociado, siempre dándole a él el poder de cuándo avanzar o retroceder si así lo quisiese.

  3. Los puntos de interés o hot spots te permiten resaltar partes importantes de una imagen u ofrecer información complementaria. Con los elementos activos la creatividad no tiene límites para descubrir a nuestros alumnos piezas extra de información.
      
  4. Por su parte, las imágenes relacionadas te permiten navegar por muchos niveles de información (imagen más texto), todas conectadas entre sí, dándole al alumno libertad para navegar e investigar.



    Tip: Si lo quisieses, podrías construir un gran árbol de decisiones donde el protagonista final sería el propio alumno. Él mismo podría crear su ruta de aprendizaje al moverse por los contenidos que más le interesen, y aprendería enseguida de sus aciertos y errores al estar a cargo de las decisiones que va tomando. ¿Se te ocurre algo más interactivo que esto?

  5. Finalmente, las actividades permiten al alumno saber si está asimilando correctamente los conocimientos. Para ello, IsEazy cuenta con ejercicios que puedes colocar en el lugar que prefieras de tu curso, tanto de respuesta múltiple como de agrupar conceptos:

IsEazy también cuenta con evaluaciones finales, que puedes configurar con una puntuación mínima para aprobar el curso:

Es muy importante que no abuses de los elementos interactivos durante la elaboración de tus cursos. Recuerda que cada acción que realice el alumno (un clic, por ejemplo) debe venir seguida de una recompensa en forma de información. Si abusas de los elementos interactivos corres el riesgo de alargar demasiado el programa de formación y distraer al alumno de lo esencial del curso, que son los contenidos. Por ello, debes elegir cuidadosamente qué partes de contenido transformar en elementos interactivos y cuáles presentar con otro tipo de recursos.

 

¿Has probado ya la interacción en tus cursos? ¿Cuáles han sido tus resultados?

¡Feliz e-learning!